EL ACOSO VECINAL O BLOCKING EN LAS COMUNIDADES DE PROPIETARIOS

punto Mutua de Propietarios

 

Nadie tendría que soportar las reclamaciones ni reacciones de los demás que, creyéndose en posesión de la verdad, pueden llegar a perturbar el día a día en los diferentes ámbitos de la vida privada de las personas. El mobbing en el ambiente laboral y el bullyng dentro del ámbito escolar, son algunos ejemplos que, debido a la difusión mediática, conocemos más a fondo. No obstante, otro de los entornos en los que más violencia verbal y discriminación se produce es en las comunidades de propietarios.

Desde Mutua de Propietarios, expertos en seguros de comunidades, te explicamos en qué consiste el blocking y cómo actuar si se diera en tu comunidad.

El blocking, o acoso vecinal, consiste en ‘bloquear” a una persona, parte de los propietarios o, incluso, a toda una comunidad. Como en todos los tipos de acoso, son circunstancias perturbadoras, continuadas y sistemáticas, muy angustiosas para las personas que lo sufren. En cualquier caso, no deben confundirse con problemas rutinarios de convivencia. Cada caso es diferente, pero es frecuente que el acosador aproveche situaciones de poder o acciones rutinarias como detonante. Puede empezar quejándose al presidente o al resto de vecinos de algo en concreto: la música muy alta, la suciedad, los ruidos… Todo ello con un claro objetivo: que el acosado abandone la vivienda.

Además, los expertos señalan que el acoso puede tener otras acciones muy características como la humillación pública, marginación, difusión de rumores, control constante, daño a propiedades (coche, vivienda, garaje…), e incluso intentos de agresión. Una situación que puede generar el vacio del resto de vecinos y provocar que la convivencia se vuelva insoportable.

A pesar de que muchas personas piensan que tener problemas con los vecinos puede ser normal, hay que diferenciarlos de las situaciones reales de acoso. Los problemas vecinales se resuelven con rapidez o tienen fácil solución y, aunque pueden darse conflictos y disparidad de opiniones, no se llega a situaciones de acoso. En el segundo caso hablaríamos de delito, sancionado por ley con prisión de tres meses a dos años y penas económicas de hasta seis euros diarios entre seis y 24 meses.

El problema es cómo detectarlo. Psicólogos expertos coinciden en que, en la mayoría de los casos, las personas no son conscientes de esta situación y buscan ayuda por problemas relacionados. La ansiedad, el miedo a salir de casa o a hacer ruido, la alteración del sueño y el estado de ánimo y la irritabilidad son algunos de los síntomas que les llevan a consultar a un especialista. Por otro lado, la familia y el entorno social pueden verse afectados y, en ocasiones, el acosador consigue su objetivo y la víctima acaba abandonado su lugar de residencia, con las consecuencias económicas y personales que eso puede causarle.

Esta diferencia entre actividades molestas y acoso vecinal ya está contemplada en el Código Penal. El artículo de 172 de este código recoge el delito de acoso o stalking,  que específica que la actuación ha de ser insistente y reiterada y que altere gravemente el desarrollo de la vida cotidiana de la víctima. No obstante, el desconocimiento ante este tipo de discriminación provoca que las denuncias no se pongan de manera inmediata y se detectan cuando el problema ha crecido.

Es importante detectar la situación de acoso a tiempo y actuar rápidamente para evitar daños mayores. Las recomendaciones: consultar con un psicólogo especializado y denunciar ante la policía, que abrirá un seguimiento para frenar las acciones cuanto antes y tomar las medidas que sean necesarias.

 

 

Mutua de Propietarios

499 Posts publicados

Características

Compartir

 

2 Comentarios

  1. Pilar Baena 25 abril, 2020 at 6:29 pm

    Hola, buenas tardes.
    Me dirijo a ustedes porque finalmente encuentro alguien que sabe describir a la perfección la situación en la que me encuentro actualmente.
    Sinceramente desconozco cuál fué el motivo que originó todo esto, pero por las fechas, más o menos, intuyo que o fué el motivo o la gota que colmó el vaso o el detonante para comenzar el acoso puro y duro el hecho de que tras casi 20 años en la misma Comunidad de vecinos, y tras sufrir un accidente en las rampas de entrada con mi hijo discapacitado (en silla de ruedas), debido a las deficiencias de las mismas, solicité las obras de accesibilidad para dotar de una ruta accesible entre mi domicilio y la calle y la plaza de garaje.
    Desde entonces y sin pausa, cada día es una agonía. El vecino en cuestión que lleva a cabo el acoso no sólo se dedica hasta el día de hoy desde entonces, a intentar poner en mi contra a todo el mundo, a soltar rumores completamente falsos, a insultarme, a observarme, a intimidarme cada vez que me asomo por la ventana o por la puerta, sino que ha llegado a las amenazas, me ha roto cosas, me he encontrado mis plantas muertas y el coche rayado entero por los 4 costados, varias veces, la luna agrietada por un golpe, chicles en las cerraduras de las puertas, las aletas de los faros deformadas, y dos golpes en las esquinas del coche. Mientras el coche estaba aparcado en la plaza de minusválidos. Me denuncia por cualquier cosa que se le ocurre: por aparcar en el aparcamiento de minusválidos (tengo el permiso y además es una plaza que me concedió hace 20 años el Ayuntamiento, por poner una rampa móvil en mis tres escalones de entrada a la casa en espera de que se hagan las obras de accesibilidad, por no dejar a los niños que jueguen con la rampa y la silla de ruedas de mi hijo, por mover una maceta que él mismo me había plantado delante de mi puerta para no dejarme pasar, por grabarle en su intimidad desde mi ventana (era la aspiradora cargándose en la estación de carga que tiene en el mango una luz roja), en fin. así todo…No me deja en paz ni a sol ni a sombra y hace de mi vida un infierno.
    Soy una madre divorciada desde muy jóven que intento sacar adelante a mi familia y soy la cuidadora de mi hijo mayor que tiene un 92% de minusvalía, con enfermedades activas a parte de las secuelas de la lesión cerebral que le han postrado de por vida en cama.
    A todo esto tengo que sumar que desde que me levanto hasta que me acuesto sufro el acoso de este vecino que ha conseguido convencer a otros dos más para relevarse, y turnarse en el acoso.
    Estoy haciendo frente a todo esto yo sola y de verdad, sólo tengo ganas de llorar y de escapar, cosa que no hago, en primer lugar porque soy incapaz de abandonar a mis hijos, y en segundo lugar porque el confinamiento actual no lo permite.
    Hemos llegado a un límite en el que temo por mi seguridad, realmente tengo miedo de que cualquier día me tiren una piedra desde una esquina, o me pongan una zancadilla y me dé un batacazo o yo qué sé qué malignidades se le pueden pasar a este hombre por la cabeza.
    Quiero dejar por escrito que si me pasara algo no duden en investigar su implicación.
    De verdad no puedo más, estoy muerta de miedo y agotada física y moralmente. Solo supero la depresión en la que estoy cayendo, y la visión de un porvenir o muerta o convertida en un monstruo vengativo, por el inmenso amor que siento por mis hijos y mi familia.
    NECESITO AYUDA, POR FAVOR.

     
    • Mutua de Propietarios 23 junio, 2020 at 10:39 am

      Buenos días Pilar, ante todo muchas gracias por leer nuestro blog. Desde Mutua de Propietarios te recomendamos que contactes con tu administrador de fincas, ya que son expertos en Propiedad Horizontal y en resolver este tipo de dudas. ¡Un saludo!

       

Nuevo comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 

 

 

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar su experiencia de navegación, así como realizar tareas de análisis estadístico. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Más información

ACEPTAR
Aviso de cookies